La mayor frustración al aprender chino: estudias un carácter, lo reconoces durante unos días y luego lo olvidas por completo. La repetición espaciada resuelve esto.
En 1885, el psicólogo Hermann Ebbinghaus descubrió que la memoria decae exponencialmente tras el aprendizaje. Sin repaso, olvidas aproximadamente el 50% del material nuevo en un día y el 80% en una semana. Pero cada repaso en el momento adecuado reinicia y prolonga la curva. Tras 4–5 repasos bien temporizados, la información pasa a la memoria a largo plazo, donde permanece durante meses o años.
La idea es sencilla: repasa un carácter justo antes de que lo fueras a olvidar. Si aciertas, el siguiente repaso se programa más adelante. Si te cuesta, el intervalo se acorta. Una progresión típica se ve así:
Cada repaso exitoso aproximadamente duplica el intervalo. Un carácter que hayas repasado 6 veces puede no volver a aparecer en 6 meses — y aun así lo recordarás.
Watch: study a character, then meet it again in review — the card shows the character alone, you try to recall it, and how you rate it sets when it comes back. In under a minute. ·
El chino tiene miles de caracteres que se diferencian por pequeños detalles. Sin un repaso sistemático, caracteres parecidos (己 frente a 已 frente a 巳) se confunden entre sí. La repetición espaciada mantiene cada carácter bien diferenciado en tu memoria al evaluar el reconocimiento en intervalos calibrados con precisión.
El sistema de repaso de Hanlexon está diseñado específicamente para los caracteres chinos — sin configurar mazos, sin crear tarjetas a mano, sin ajustar algoritmos: